Cumbres Borrascosas

Cumbres Borrascosas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La siguiente vez que vino Heathcliff, mi señorita estaba por casualidad dando de comer a unas palomas en el patio. Hacía tres días que no había dirigido una palabra a su cuñada, pero también había abandonado sus quejumbrosos lamentos, lo que fue un gran alivio. Yo sabía que Heathcliff no tenía la costumbre de dedicar a la señorita Linton ni una sola cortesía innecesaria. Esta vez, en cuanto la vio, su primera precaución fue echar una rápida mirada de inspección a la fachada de la casa. Yo estaba junto a la ventana de la cocina, pero me retire para que no me viera. Entonces se le acercó cruzando el pavimento y dijo algo. Ella pareció aturdida y deseosa de marcharse. Para impedirlo él le puso la mano en el brazo. Isabella volvió el rostro. Aparentemente le hizo una pregunta que ella no quería contestar. Echó otra rápida mirada a la casa y, creyendo que nadie le veía, el sinvergüenza tuvo la impudicia de abrazarla.

—¡Judas! ¡Traidor! —exclamé—. Además eres un hipócrita, ¿no es verdad? Un impostor a sabiendas.

—¿Quién es, Nelly? —dijo la voz de Catherine junto a mi codo. Había estado demasiado interesada en vigilar a la pareja de fuera para darme cuenta de su entrada.

—¡Su indigno amigo! —contesté acalorada—. Ese velado sinvergüenza de ahí. Ah, nos ha visto… va a entrar. Me pregunto si tendrá la habilidad de encontrar una excusa plausible para cortejar a la señorita cuando le dijo a usted que la odiaba.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker