Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas —¡Que se ha ido, que se ha ido! ¡Ese Heathcliff se ha fugado con ella! —jadeó la chica.
—¡No es cierto! —exclamó Linton, levantándose agitado—. No puede ser. ¿Cómo se te ha metido esa idea en la cabeza? Ellen Dean, vaya a buscarla. Es increÃble. No puede ser.
Mientras hablaba se llevó a la criada a la puerta y luego la volvió a preguntar para saber las razones de su afirmación.