Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas Disfrutaba también de consuelos y cariños terrenales. Durante unos días, como dije, pareció indiferente a la enclenque sucesora de la muerta, pero su frialdad se fundió con la misma rapidez que la nieve en abril y antes de que aquella menudencia pudiera balbucear una palabra o dar un paso vacilante, ya dominaba su corazón con cetro de déspota. Le dieron el nombre de Catherine, pero él nunca la llamó por el nombre completo, así como nunca había empleado el diminutivo con la primera Catherine, probablemente porque Heathcliff tenía la costumbre de hacerlo. La pequeña fue siempre Cathy, lo que significaba para él una diferencia respecto de la madre y al mismo tiempo una asociación con ella, y su cariño nació más de esa relación que por ser hija suya.