Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas —¡Hindley Earnshaw! Tu viejo amigo Hindley —respondió—, y mi horrible compadre, aunque se habÃa vuelto demasiado salvaje para mà desde hacÃa mucho tiempo. ¡Ya está! Te dije que llorarÃamos. Pero anÃmate, murió fiel a sà mismo: borracho como una cuba. ¡Pobre muchacho! Yo también lo siento. No se puede evitar echar de menos a un viejo camarada, aunque se gastaba las peores jugarretas que se pueda imaginar y a mà me hizo más de una picardÃa. Al parecer apenas tenÃa veintisiete años. Tu misma edad. ¡Quién dirÃa que habÃais nacido el mismo año!