Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas —Entonces, ¿crees que me importan más mis propios sentimientos que los tuyos, Cathy? —dijo—. No, no es porque yo no quiera al señor Heathcliff, sino porque el señor Heathcliff no me quiere a mÃ, y es un hombre de lo más diabólico que disfruta haciendo daño y arruinando a aquellos que odia a la más mÃnima oportunidad que le den. Yo sabÃa que no podÃas mantener una relación con tu primo sin entrar en contacto con él, y sabÃa que él te detestarÃa por mi causa. Asà que por tu propio bien y nada más, tomé precauciones para que no volvieras a ver a Linton. TenÃa pensado explicártelo cuando fueras mayor y siento no haberlo hecho antes.
—Pero el señor Heathcliff estuvo muy cordial, papá —observó Catherine, no muy convencida—, y no se opuso a que mi primo y yo nos viéramos. Dijo que podÃa ir a su casa cuando quisiera, sólo que no debÃa decÃrtelo, porque te habÃas peleado con él y no le perdonarÃas haberse casado con la tÃa Isabella. Y no lo harás. Tú eres el que tiene la culpa. Él quiere que seamos amigos, al menos Linton y yo, y tú no.