Cumbres Borrascosas

Cumbres Borrascosas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ojalá se encontrara ella como yo —respondió—. ¡Criatura rencorosa y cruel! Hareton nunca me toca. No me ha pegado nunca en su vida. Hoy estaba mejor, y mira… —la voz se le ahogó en un gemido.

—¡Yo no te he pegado! —masculló Catherine, mordiéndose los labios para evitar otro estallido de emoción.

Él suspiró y gimió como si sufriera un gran dolor y continuó así durante un cuarto de hora, a propósito, para inquietar a su prima, al parecer, porque cada vez que la sorprendía reprimiendo un sollozo, reanudaba el dolor y el patetismo en las inflexiones de su voz.

—Siento haberte hecho daño, Linton —dijo al fin sin poder aguantarlo más—. A mí no me hubiera hecho daño un empujoncito así, y no tenía idea de que a ti te lo pudiera hacer tampoco. ¿No te has hecho mucho daño, verdad, Linton? No dejes que me vaya a casa pensando que te he hecho daño. ¡Responde! Háblame.

—No puedo hablar contigo —murmuró—, me has hecho tanto daño que voy a estar toda la noche despierto ahogado por esta tos. Si la tuvieras sabrías lo que es. Tú dormirás cómodamente mientras yo sufro lo indecible y sin nadie a mi lado. ¡Me pregunto lo que te gustaría pasar esas noches horribles! —y empezó a gemir en voz alta de la lástima que se tenía a sí mismo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker