Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas Ella no se quedó a replicar, pero volvió al minuto con un rebosante vaso de plata, cuyo contenido alabé con la apropiada seriedad. Después me obsequió con la continuación de la historia de Heathcliff. Había tenido un «extraño» fin, fue la palabra que empleó.