Butcher and Blackbird
Butcher and Blackbird El cuchillo cayó, y el hombre dejó de hablar para siempre. Pero la grieta que esa noche abrió entre Rowan y Sloane no fue fácil de cerrar. Habían ganado, sí, pero a un costo que ninguno de los dos estaba listo para enfrentar.
El caos reinaba en el oscuro almacén. Las sombras de los estantes metálicos bailaban bajo la luz parpadeante de una lámpara rota, mientras disparos y gritos desgarraban el silencio de la noche. Sloane y Rowan habían rastreado a su objetivo hasta este lugar: un traficante de armas y piezas humanas, con un séquito dispuesto a matar para protegerlo. Lo que debía ser una operación quirúrgica y rápida se había convertido en una guerra caótica.
Sloane se apoyaba contra una pared, jadeando. Su camisa negra estaba empapada en sangre, una herida abierta en su abdomen palpitaba con cada respiración. Frente a ella, Rowan disparaba sin descanso, cubriendo su posición mientras los guardias se reagrupaban.
—¡¿Sigues viva?! —gritó él por encima del estruendo.
—Depende de tu definición de viva —respondió Sloane, su tono ácido apenas ocultando el dolor que la consumía.
