Butcher and Blackbird
Butcher and Blackbird Sloane levantó la mirada bruscamente, golpeándose la cabeza contra las barras de la celda. Un hombre emergió de las sombras. La luz sucia que entraba por la ventana cubrió su rostro a medias, dejando entrever una sonrisa lóbrega y una cicatriz que cortaba su labio superior.
—¿Qué eres, el servicio de limpieza? —respondió ella con sarcasmo, abrazando sus rodillas mientras intentaba mantener una apariencia de indiferencia.
—Limpieza, rescate, llámalo como quieras. —El hombre inclinó la cabeza hacia el cadáver. Su tono era ligero, casi divertido. —Déjame adivinar. ¿Orb Weaver?
Sloane tensó los músculos, pero no dijo nada. Él sonrió más ampliamente, sus ojos brillando con una mezcla de admiración y peligro.
—Sabía que no podía ser otro. Nadie deja esos rastros tan… elegantes. —Se agachó frente a las barras, manteniendo una distancia prudente. —Soy Rowan, aunque quizás me reconozcas por otros nombres. El Boston Butcher, el Massacre of Mass… ya sabes, las cosas que inventa la prensa.
Ella lo miró en silencio, su mente trabajando rápidamente. Había oído de él, por supuesto. Un asesino como ella, con una inclinación peculiar por limpiar el mundo de lo peor de lo peor. Pero ¿qué hacía aquí? ¿Y por qué parecía… fascinado con ella?
