El Maestro y Margarita
El Maestro y Margarita En este momento entró en el despacho una mujer, chaqueta de uniforme, gorra, falda negra y alpargatas. Sacó de una bolsita que le colgaba de la cintura un pequeño sobre blanco cuadrado y un cuaderno, y preguntó:
—¿Quién es Varietés? Un telegrama urgentísimo. Firme.
Varenuja hizo un garabato en el cuaderno de la mujer y, en cuanto se cerró la puerta tras ella, abrió el sobrecito cuadrado. Leyó el telegrama; parpadeando, le dio el sobre a Rimski.
El telegrama decía lo siguiente: «yalta moscú varités hoy once y media instrucción criminal apareció moreno pijama sin botas enfermo mental dice ser lijodéyev director varietés telegrafíen instrucción criminal yalta donde esté director lijodéyev.»
—¡Mira por dónde! —exclamó Rimski, y añadió—: ¡Vamos de sorpresa en sorpresa!
—¡Falso Dimitri![14] —dijo Varenuja, y se puso a hablar por teléfono—. ¿Telégrafos? A cuenta del Varietés. Telegrama urgente. ¡Oiga! «Yalta Instrucción Criminal Director Lijodéyev en Moscú Director de Finanzas Rimski.»
Después de la noticia del impostor de Yalta, Varenuja siguió buscando a Stiopa por teléfono; buscó por todas partes y, naturalmente, no le encontró.