El Maestro y Margarita
El Maestro y Margarita Y de pronto, la reja se corrió hacia un lado, en el balcón apareció una figura desconocida que se ocultaba a la luz y le hacía a Iván un gesto levantando el dedo.
Iván se incorporó en la cama sin miedo y vio a un hombre en el balcón. El hombre, llevándose un dedo a los labios, susurró:
—Psht…