El Maestro y Margarita
El Maestro y Margarita El ala de caballerÃa dejó pasar a todos, pero la segunda centuria sólo a los que tenÃan relación directa con la ejecución, y luego, con rápidas maniobras, dispersó alrededor del monte a toda la muchedumbre de tal manera, que ésta se encontró entre el cerco de infanterÃa, arriba, y el de la caballerÃa abajo. Ahora podÃa ver la ejecución a través de la cadena suelta de los soldados de infanterÃa.
HabÃan pasado tres horas desde que la procesión iniciara la marcha hacia el monte, y el sol descendÃa ya sobre el Calvario, pero el calor todavÃa era insoportable, y los soldados de ambos cercos sufrÃan del bochorno, se aburrÃan y maldecÃan con el alma a los tres condenados, deseándoles sinceramente una muerte rápida.