El Maestro y Margarita
El Maestro y Margarita —PermÃtame que no se lo diga por ahora. Además, la noticia es poco clara y dudosa. Pero yo debo preverlo todo. Asà es mi trabajo. Y lo que más me inclina a creerlo es mi presentimiento que nunca me ha fallado. El rumor es que uno de los amigos secretos de Ga-Nozri, indignado por la monstruosa traición de ese cambista, se ha puesto de acuerdo con sus cómplices para matarlo esta noche, y el dinero del soborno, mandárselo al gran sacerdote con estas palabras: «devuelvo el dinero maldito».
El jefe del servicio secreto ya no miraba inquisitivamente al hegémono y le seguÃa escuchando con los ojos entornados. Pilatos decÃa:
—¿Cree usted que le gustará al gran sacerdote recibir este regalo en la noche de fiesta?
—No sólo no le gustará —respondió el huésped, sonriendo—, sino que me parece que se va a armar un gran escándalo.
—Soy de la misma opinión. Por eso le ruego que se ocupe de este asunto, es decir, que tome todas las precauciones para proteger a Judas de Kerioth.