El Maestro y Margarita
El Maestro y Margarita Un miembro de la Instrucción Judicial se presentó en el sanatorio del profesor Stravinski solicitando la lista de los enfermos ingresados durante los últimos tres días. Localizaron así a Nikanor Ivánovich Bosói y al desafortunado presentador de la cabeza arrancada. Estos dos, sin embargo, no suscitaron mayor interés, pero se podía sacar como conclusión que los dos habían sido víctimas de la pandilla que encabezaba el misterioso mago. Quien le pareció realmente interesante al juez de Instrucción fue Iván Nikoláyevich Desamparado.
El viernes por la tarde se abrió la puerta de la habitación número 117, en la que se alojaba Iván, y entró un hombre joven, de cara redonda, tranquilo y delicado en su trato, que no tenía aspecto de juez de Instrucción, pero que era, sin embargo, uno de los mejores de Moscú. Vio en la cama a un hombre pálido y desmejorado, había en sus ojos indiferencia por cuanto le rodeaba, parecía contemplar algo que estaba muy lejos o quizá estuviera absorto en sus propios pensamientos. El juez de Instrucción, en tono bastante cariñoso, le dijo que estaba allí para hablar de lo acontecido en «Los Estanques del Patriarca».