Don Juan
Don Juan Después de largos viajes por tierra o mar, la vuelta inspira siempre sentimientos parecidos. En una familia donde hay mujeres, los hombres no pueden dejar de sentir al regreso cierta inquietud. (Nadie estima y admira más que yo al bello sexo, pero aborrezco la lisonja.) En la ausencia de los maridos, las mujeres se presentan más finas; en ausencia de los padres, las jóvenes suelen también hacerlo. Un hombre honrado puede muy bien a su vuelta sentir la ausencia de la felicidad de Ulises. No todas las mujeres solitarias gimen por sus esposos ni muestran el disgusto de Penélope a las caricias de los pretendientes. El hombre más querido se ve en peligro de encontrar al volver una elegante urna consagrada a su memoria. Si es soltero, su prometida, probablemente, casó durante su ausencia con algún rico avaro, en cuyo caso aquél puede llegar a ser dichoso…