Don Juan
Don Juan Yo no sé bien qué es lo que pensó Juan, pero lo que hizo, vosotros lo hubierais hecho del mismo modo que él. Sus labios de carmín fueron, agradecidos, a aquella mano hermosa, y lo manifestaron por medio de un tierno beso. Pero en el mismo instante, entre la confusión de su dicha, don Juan se retiró desesperado, temiendo haberse hecho culpable de un espantoso atrevimiento. ¡El amor es tan tímido en un corazón novicio! Julia se puso colorada, pero no se enfadó; ensayó a hablar con volubilidad de cualquier tema, pero hubo de callar inmediatamente al observar la emocionada debilidad temblorosa de su propia voz…