Don Juan
Don Juan El sol se ocultó y la luna vino a reemplazarle, envolviendo todo bajo sus pálidos rayos… Yo creo que el diablo, para nuestra desgracia, está alojado en la luna. Se equivocan, se engañan, los que la llaman casta. No hay ningún día (ni siquiera el más largo del año, que es el 25 de junio) que sea testigo de tantos pecados como los que presencia la noche, alumbrada por la luna, sólo durante tres horas de su vida… Y, no obstante, se cantan su modesto aspecto y su supuesta castidad mientras recorre bellamente los cielos…El sol se ocultó y la luna vino a reemplazarle. Reinaba, por añadidura, un peligroso silencio. El alma se entregaba a la necesidad de descubrirse toda entera, y bien pronto no pudo hacerse dueña de sí misma ya. La azulada luz, que da un encanto tan poderoso a los árboles de los bosques, que acompaña con tan insólita ternura el arrullo de la tortolilla solitaria, que hermosea toda la naturaleza con sus reflejos plateados, esa luz penetró también dentro del corazón y derramó en él una amorosa languidez inexpresable…