Don Juan
Don Juan Se dice que Jerjes ofreció una recompensa al que pudiera inventarle un nuevo placer. A fe mÃa, Su Majestad pedÃa una cosa bastante difÃcil y que le hubiera costado el sacrificio de un tesoro inmenso porque el placer merece más respetos. ¡Oh, placer, cosa verdaderamente muy dulce, aunque por tu causa, un dÃa, seamos condenados sin remisión! Todas las primaveras hacemos un proyecto de reforma de nuestras vidas, que olvidamos al siguiente mes. Aunque hayamos violado con frecuencia los castos votos, ha sido siempre con la confianza de que los cumplirÃamos, y, en verdad, es la buena fe la que nos empuja en nuestros propósitos de ser más prudentes en el próximo invierno.