El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea porque deseaba, señor,
saber lo mismo que huía.
A poco rato mi hermano
dio al capitán una herida.
Cayó. Quiso asegurarle…
cuando los que ya venían
buscando a su capitán
en su venganza se incitan.
Quiere defenderse; pero
viendo que era una cuadrilla,
corre veloz. No le siguen,
porque todos determinan
más acudir al remedio
que a la venganza que incitan.
En brazos al capitán,
volvieron hacia la villa,
sin mirar en su delito;
que en las penas sucedidas
acudir determinaron
primero a la más precisa.
Yo, pues, que atenta miraba
eslabonadas y asidas
unas ansias de otras ansias,
ciega, confusa y corrida,
discurrí, bajé, corrí,
sin luz, sin norte, sin guía,
monte, llano y espesura,