La barra de los tres golpes
La barra de los tres golpes
Se vivían jornadas de gran nerviosidad. El espíritu de la población estaba convulsionado enceguecido por la pasión política en unos casos y preocupado por el porvenir, en otros.
A medida que adelantaba agosto, aumentaban la inquietud y el desconcierto sucediendo ininterrumpidamente hechos que agravaban el malestar, sin que el Gobierno tomase medidas para tranquilizar los espíritus. Una pandilla armada provocaba desmanes y actuaba impunemente escudándose en la denominación de "klan radical".
El Presidente Yrigoyen parecía ciego, sordo y mudo. Era un gran ausente de los acontecimientos que vivía el país, cuando el país no conocía más que desquicio administrativo, inseguridad y aprovechamiento personal de un grupo de laderos que rodeaban al primer magistrado.
El 28 de agosto de 1930 sesionó la Cámara de Diputados para tratar la elección de San Juan. Aún no estaba debidamente constituída, pese a que el 31 de ese mes finalizaba su período ordinario.