La barra de los tres golpes
La barra de los tres golpes La recepción a Radamés triunfante, luego de su victoria sobre los negros sublevados, tuvo el esplendor de una apoteosis. El baile de los morenitos constituyó un éxito. El arribo de los personajes de la corte que aguardaban al héroe se producía entre grandes risotadas de los espectadores. El rey, un petizo, llegaba montado en un caballo muy grande y bajaba por una escalera que le arrimaban; Amneris, muy alta, cabalgaba un burrito tan bajo, que arrastraba los pies y se lo sacaban de entre las piernas. El escenario estaba ocupado por la casi totalidad de los actores y la música llenaba el aire con las notas vibrantes de la marcha triunfal. El coro, bien "affiatado", cantaba al compás de la
"Gloria all'Egitto ad'lsside,
che il sacro suol protegge;
al Ré, che il Delta Regge,
al Ré, che il Delta reeeeege,
ini festosi alziam!”
Luego entonaba las loas de la victoria:
"Gloria al vencedor
que de la Patria has merecido;
héroe gentil, las flores danzan
tu gloria y honor”.