La barra de los tres golpes
La barra de los tres golpes Para demostrar sus conociminetos idiomáticos, acotaba cualquier hecho simple con una anécdota referida en francés y luego inquiría: "¿En esta división estudian francés?". Ante la respuesta afirmativa, añadía: "Entonces deben saber lo que dije. ¿Qué dije?".
El Dr. Ricardo J. Davel enseñaba Tecnología. Personaje singular, muy delgado, casi cadavérico, vestía ropas oscuras y usaba un moño negro enorme, como si hubiese querido esconderse tras él. Tenía ideas originalísimas respecto al estudiante. Formulaba una pregunta; si el interrogado sabía, lo clasificaba con diez; si no sabía también le anotaba un diez, por haber dicho la verdad.
Muy desordenado en sus explicaciones, al terminar la hora el pizarrón quedaba convertido en un jeroglífico. Escribía unas palabras horizontalmente, otras oblicuamente y otras sobre las ya escritas; ora de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo, o viceversa; superponía los dibujos y gracias a que los individualizaba podía saberse qué querían representar. Decía: "Este es un vidrio de reloj". Trazaba un semicírculo, luego una flechita y a continuación la palabra "vidrio de reloj". Cuando tomaba prueba escrita bimestral, repartía las hojas y salía del aula; sólo volvía sobre el filo de la hora; previamente golpeaba la puerta y pedía permiso.