La barra de los tres golpes
La barra de los tres golpes Llegó el mes de julio.
En los primero días hubo un acto para celebrar la fecha patria, que, al igual que el realizado en mayo, congregó a todos los alumnos en el Aula Magna, para escuchar la conferencia de un profesor, la del Director del Turno, y las palabras de un estudiante de los años superiores.
La escena que se, presenciaba entonces se repetiría con singular precisión durante los año sucesivos y en igual forma se aguzaría el ingenio para eludir el acto y ganar la calle.
Con mucho optimismo se recibieron las vacaciones de invierno, muy interesantes para los que no adeudan materias anteriores; porque en estos casos, la concentración para el examen anula las perspectivas de descanso. Malogran también la ilusiones felices, los profesores que abruman con deberes durante esos días y exigen una continua labor.