Quicksilver
Quicksilver —No tienes idea del precio que costó traerte aquà —le confiesa Dairon.
Pero Saeris ya no es una vÃctima. Su poder crece. Su rabia también. Cuando el consejo intenta asesinarla en secreto, ella responde con fuego, destruyendo la cámara de mármol y dejando a los ancianos temblando. Ya no es la niña de las calles de Zilvaren. Ahora es la portadora del VacÃo.
Dairon, cada vez más dividido, la entrena con más dureza, pero también se acerca. Entre ellos, la tensión estalla. En una noche de tormenta, besan la desesperación, el miedo y el deseo. Se necesitan, aunque el mundo se desmorone a su alrededor.
La tregua se rompe cuando llega un emisario de Madra, la Reina Eterna. Un puente entre los mundos ha sido reabierto. Los humanos han descubierto los portales. La guerra se acerca, y Saeris es el arma que todos quieren controlar.
Pero nada es lo que parece. Carrion Swift, el contrabandista, aparece en Yvelia, vivo y traidor. Ha vendido secretos a Madra. Ha revelado la existencia de Saeris. Y ha traÃdo con él una ofrenda venenosa: Hayden.
Su hermano, el único que la anclaba a su humanidad, ha sido capturado.
—Si quieres que viva, abre la puerta de Ajun —le dice Carrion, con una sonrisa que rezuma veneno.
Saeris se rompe.