En la sangre
En la sangre ¿Qué, no sabían? Se decía que era hijo de un tal y de una cual, se hablaba muy mal de él, había tenido la audacia, el atrevimiento de hacerse presentar de socio al Progreso y le habían echado por supuesto bola negra; sus mismos compañeros lo miraban en menos, los mismos de su edad, era un tipete en fin, en ninguna parte, en ninguna casa decente visitaba, sólo ellos lo recibían.
-¡Calumnias, -exclamaba tomando la defensa de Genaro indignada la señora -mentiras, habladurías, la envidia no más que le tenían!...
Pero era vago, indeterminado lo que se decía, observaba a su vez tranquilamente el marido, ningún cargo directo veía él formulado contra el joven, ningún acto desdoroso, ninguna mala acción de que se pretendiese hacerlo responsable.
Que era de origen humilde, y bien, ¿qué querían significar con eso? Tanto mayor mérito de parte suya si, no obstante la condición de sus padres, había sabido abrirse paso y elevarse a otro nivel.
¿Qué lo habían rechazado del Club? Muy mal hecho desde el momento que nada podían reprocharle, que nada demostraba que no fuese personalmente digno y honorable...