En la sangre

En la sangre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por eso había salido, se había escapado, se había escurrido entre las sombras, como un ladrón había fugado de allí; porque era hiel la saliva que tragaba, porque se ahogaba, se sofocaba, porque el aire le faltaba en aquella atmósfera elevada y pura, como falta a los reptiles donde se ciernen las águilas.

Sí, por eso, por eso, nada más que por eso, exclamaba, se lo decía, se lo repetía en un alarde de pordiosero que se complace en exhibir las llagas de su cuerpo.

Pero, desde el fondo entonces de su conciencia sublevada, un grito se levantaba de recriminación y de protesta, como extraño, como de otro, una voz que lo acusaba, que le enrostraba sus flaquezas, la ausencia en él de todo impulso generoso, de todo móvil desinteresado y digno, su falta de altura y de nobleza, sus procederes rastreros, sus torpes y groseros sentimientos, la perversión profunda, la abyección en fin de su corazón y de su espíritu, esa abyección moral en que se veía, en que se sentía caer, mayor y más completa cada vez, a medida que del esbozo del niño, la figura del hombre se desprendía.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker