Música sentimental
Música sentimental Nos esperaban:
—Deploro, señores —les dije—, de lo más profundo del alma, tan funesto desenlace y me pongo, desde luego, enteramente a la disposición de ustedes. ¿Qué cuentan hacer con el cuerpo de este desgraciado, cómo explicaremos su muerte?
—Agradecemos a usted su deferencia, señor —me contestó el barón—, pero todo habÃa sido previsto por nuestro ahijado. Aquà tiene Vd. lo que nos fue entregado por él esta mañana.
Y me tendió un papel escrito por el conde, en el que leà lo siguiente:
Muero suicidado.
Deudas de honor que me es imposible pagar me obligan a tomar esta resolución extrema.
Pido que mi cadáver no sea llevado a mi casa; quiero evitar a mi desgraciada esposa el dolor que le causarÃa su vista.
HabÃa firmado, luego, con pulso firme y seguro.
«¡Pobre diablo —pensé—, era decididamente todo un hombre, ni aun después de muerto ha querido dar que hacer!».