Música sentimental
Música sentimental Estos cariños, por supuesto, a l'adresse de Loulou, la que saltó como si un bicho malo la hubiera picado.
—Eh! Là bas! Si es a mà que viene dirigido ese envoltorio, no te voy a hacer esperar por el vuelto, vale más no tener padre ni madre, que tener por padre a un…
«¡Che! ¡Che! ¡Che! —pensé apurado como parejero que va llegando segundo—. Aquà se está por armar la grande, ¡intervengamos o nos lleva el diablo!».
Y no acabó, porque poniéndole como tapón la mano sobre la boca:
—¡Silencio, si no quieren que llame a un guardia y las haga flanquer au violon para que se refresquen las dos y se les pase el entusiasmo! —grité a mi vez, haciéndome yo también el malo y el caliente.
De lo que me habrÃa guardado muy bien. Al revés, fue precisamente para evitar que al ruido metiera las narices algún hombre de la policÃa y nos trajera un mal rato, cuentos y enredos con la justicia, caso nada improbable dado el giro que iban tomando los acontecimientos.
Sin embargo, a tan soberano golpe de autoridad, siguió un instante solemne de silencio.