Música sentimental
Música sentimental Durante el curso de esta lamentable historia, Loulou habÃa estado haciendo una fuerza de changador por sujetarse. Al fin, ya no podÃa con el genio:
—V'lan, ça y est! La orfandad, la madrastra, las sevicias, la fuga, la lucha, la caÃda, el llanto, la desgracia y la perdición, con más una punta, por supuesto, de indispensable fatalidad escondida entre telones, sopando en la salsa, manejando los tÃteres de atrás como la mano del bonhomme de Guignol metamorfoseada en Pierrot o Polichinelle. Tableau. ¡Nada falta, nada ha sido olvidado; ni tampoco los clásicos saltimbanquis, la punta de charlatanes encargados de hacer su parte, de representar, ellos también, su correspondiente papel de infames!
Esta última palabra fue exclamada con cuatro acentos circunflejos y una cargazón francesa de traidor de melodrama.
Pablo quiso protestar. El pobre, movido a lástima, hondamente impresionado por la narración de Blanca, inclinóse a mÃ:
—Imposible, esta mujer no inventa. Hay en su acento un sello profundo de verdad, ¿no le parece?