Música sentimental
Música sentimental —Quiero decir que las mujeres son asÃ, que una manga de hombres ha pasado por Loulou, la ha pisoteado y la ha roto, pero que el amor ha sido para ella lo que el sol y el agua para las plantas y que hoy está brotada de nuevo. Por eso se ha metido en cuentos, por eso lo ha traicionado, como dice usted, porque lo quiere de veras y porque el que quiere de veras no sabe de aparcerÃas, no entiende de «fumo el suyo», de andar a medias con nadie. Porque el amor, en una palabra, es esencialmente celoso y egoÃsta, porque vive mientras no se llena, como el monstruo de la leyenda y porque, como él, salta y muerde si le arrebatan la presa que tiene entre las garras. No culpe, pues, a Loulou de haber hecho lo que ha hecho porque es lo que es. Acúsela más bien de haber nacido mujer con todos los extravÃos, las pasiones y las miserias de las mujeres y, en lugar de estarse ocupando en llamarla infame y otras yerbas cuando su dignidad de hombre está de por medio y no tiene tiempo que perder, vaya a cumplir de una vez lo que su deber le manda. Sobre todo, piense en su hijo.
Pablo, a todo esto, callado.
Cabizbajo y meditabundo, se iba de pared a pared sin articular palabra: