Música sentimental
Música sentimental —Noto —le dije después de haberlo esperado un rato— que se halla usted poco dispuesto a dar su brazo a torcer. ¡Con su pan se lo coma, últimamente! —exclamé de todo punto fastidiado al verlo tan ruin y tan pequeño. ¡Dios lo guarde!
—¿Se va?
—Nada me queda que hacer aquà y veo que lo mejor es no meterse uno en lo que no se le importa —acabé por contestarle agarrando mi sombrero y mandándome mudar, no sin antes haberme visto en el caso de administrar una brava friega de aguardiente al desgraciado portero, a quien hallé doblado en dos en el zaguán, con las carnes magulladas por el porrazo que habÃa llevado.