Sin rumbo
Sin rumbo —Oiga —agregó llamando al otro que habÃa salido ya a cumplir la orden— adelante un chasque para ganar tiempo, diga al médico que mi hija se me muere, que creo que es crup lo que tiene, que cobre lo que quiera por su viaje, pero que venga… que venga inmediatamente… ¡que se lo pido por Dios!