El hombre rebelde
El hombre rebelde Si, pues, pretendemos instalarnos en la actitud absurda, hemos de prepararnos a matar, dando así paso a la lógica por encima de los escrúpulos que juzgaremos ilusorios. Por supuesto, serán necesarias algunas disposiciones. Pero, en definitiva, menos de las que se cree, a juzgar por la experiencia. Por lo demás, tal como se ve de ordinario, siempre es posible hacer matar. Todo quedaría, pues, resuelto en nombre de la lógica si la lógica saliera así realmente ganando.