El hombre rebelde
El hombre rebelde En este viraje, ya no se defiende siquiera a la criatura. Por el contrario, «atacar con todos los medios al hombre, a esta fiera, y al creador…», tal es el propósito anunciado de los Cantos. Trastornado ante la idea de tener a Dios por enemigo, ebrio de la soledad potente de los grandes criminales («yo solo contra la humanidad»), Maldoror va a lanzarse contra la creación y su autor. Los Cantos exaltan «la santidad del crimen», anuncian una serie creciente de «crÃmenes gloriosos», y la estancia 20 del canto II inaugura incluso una verdadera pedagogÃa del crimen y la violencia.