El hombre rebelde
El hombre rebelde Pero la libertad total no es más fácil de conquistar que la libertad individual. Para consolidar el imperio del hombre sobre el mundo hay que separar del mundo todo cuanto escapa al Imperio, todo cuanto no pertenece al reinado de la cantidad: esta empresa es infinita. Debe extenderse al espacio, al tiempo y a las personas, que forman las tres dimensiones de la historia. El Imperio es a un tiempo guerra, oscurantismo y tiranía, afirmando desesperadamente que será fraternidad, verdad y libertad: la lógica de sus postulados le obliga a ello. Hay sin duda en la Rusia de hoy día, y hasta en su comunismo, una verdad que niega la ideología estalinista. Pero ésta tiene su lógica que hay que aislar y poner al frente si se quiere que el espíritu revolucionario escape por fin a la caída definitiva.