El hombre rebelde
El hombre rebelde Hoy dÃa, ninguna cordura puede pretender dar más. La rebeldÃa choca incansablemente contra el mal, a partir del cual ya no le queda más que emprender un nuevo impulso. El hombre puede dominar en sà todo lo que debe serlo. Debe reparar en la creación todo lo que puede repararse. Tras lo cual, los niños seguirán muriendo injustamente, incluso en la sociedad perfecta. En su mayor esfuerzo, el hombre sólo puede proponerse disminuir aritméticamente el dolor del mundo. Pero la injusticia y el sufrimiento permanecerán y, por más que se limiten, no dejarán de ser motivo de escándalo. El «¿por qué?» de Dimitri Karamázov seguirá sonando; el arte y la rebeldÃa no morirán más que con el último hombre.