El hombre rebelde

El hombre rebelde

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Iván deja adivinar su respuesta: no se puede vivir en rebeldía si no es llevándola hasta su extremo. ¿Qué es el extremo de la rebeldía metafísica? La revolución metafísica. El dueño de este mundo, tras haber sido cuestionado en su legitimidad, debe ser derrocado. El hombre debe ocupar su sitio. «Como Dios y la inmortalidad no existen, le está permitido al hombre nuevo convertirse en Dios». Pero ¿qué es ser Dios? Reconocer precisamente que todo está permitido; rechazar cualquiera otra ley que no sea la propia. Sin que sea necesario desarrollar los razonamientos intermedios, se ve así que volverse Dios es aceptar el crimen (idea favorita, asimismo, de los intelectuales de Dostoyevski). El problema personal de Iván estriba, pues, en saber si será fiel a su lógica, y si, habiendo partido de una protesta indignada ante el sufrimiento inocente, aceptará el crimen de su padre con la indiferencia de los hombres dioses. Se conoce su solución: Iván dejará matar a su padre. Demasiado profundo para que le baste parecer, demasiado sensible para actuar, se contentará con dejar que hagan otros. Pero se volverá loco. El hombre que no entendía cómo se podía amar a su prójimo tampoco entiende cómo se le puede matar. Atrapado entre una virtud injustificable y un crimen inaceptable, devorado de piedad e incapaz de amar, solitario privado del caritativo cinismo, la contradicción matará esta inteligencia soberana. «Tengo un espíritu terrestre, decía. ¿Para qué querer entender lo que no es de este mundo?». Pero no vivía más que para lo que no era de este mundo, y este orgullo de absoluto lo sustraía precisamente de la tierra de la que no amaba nada.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker