El malentendido
El malentendido Perdóname, ya sé que no debía seguirte. Me marcharé enseguida. Pero déjame ver el lugar donde te dejo.
JAN
Pueden venir, y entonces no podré hacer lo que tengo pensado.
MARÍA
Démonos al menos la oportunidad de que venga alguien y de que yo revele quién eres, aunque sea contra tu voluntad.
(JAN se vuelve. Pausa.)
MARÍA (Mirando a su alrededor.)
¿Es aquí?
JAN
Sí, es aquí. Por esta puerta salí, hace veinte años. Mi hermana era una niña. Estaba jugando en ese rincón. Mi madre no vino a darme un beso. Entonces creía que me daba lo mismo.
MARÍA
Jan, me resisto a creer que no te reconocieran hace un rato. Una madre siempre reconoce a un hijo.
JAN
Hace veinte años que no me ve. Yo era un adolescente, casi un chiquillo. Mi madre ha envejecido, ya no ve bien. A mí mismo me ha costado reconocerla.
MARÍA (Con impaciencia.)