El malentendido
El malentendido JAN
¡Ah!, era eso. Su hija me lo ha traÃdo sin que yo se lo hubiese pedido.
LA MADRE (Con voz como cansada.)
SÃ, asà es. Más hubiera valido…
JAN (Sorprendido.)
Lo siento, créame, pero su hija ha querido dejármelo a pesar de todo y no me ha parecido…
LA MADRE
Yo también lo siento. Pero no tiene que disculparse. Sólo ha sido un error.
(Coloca las cosas en la bandeja y se dispone a salir.)
JAN
¡Señora!
LA MADRE
SÃ.
JAN
Acabo de tomar una decisión: creo que me marcharé esta noche, después de cenar. Naturalmente, le pagaré la habitación. (Ella lo mira en silencio.) Entiendo que le sorprenda. Pero sobre todo no se figure que es usted responsable de nada. Le aseguro que me inspira usted simpatÃa, incluso una gran simpatÃa. Pero para serle sincero, no me siento a gusto aquà y prefiero no prolongar mi estancia.
LA MADRE (Lentamente.)