El malentendido
El malentendido ¡No, Marta! No me gusta que me presiones asÃ. Me fuerzas a cometer este acto. Lo empiezas tú para obligarme a mà a acabar. No me gusta que tengas tan poco en cuenta mis dudas.
MARTA
Es una manera de simplificar las cosas. Estaba usted tan confusa que me he visto obligada a ayudarla actuando yo.
LA MADRE
Ya sé que habÃa que acabar con esto. Pero, de todas formas, no me gusta.
MARTA
Vamos, mejor piense en mañana; démonos prisa.
(Hurga en la chaqueta, saca una cartera y cuenta los billetes. VacÃa todos los bolsillos de JAN. Durante esta operación, cae el pasaporte y se escurre detrás de la cama. EL CRIADO lo recoge sin que lo adviertan las mujeres y se retira.)
MARTA
Bueno. Todo listo. Dentro de un momento subirán las aguas del rÃo. Bajemos. Vendremos a buscarlo cuando oigamos correr el agua por encima de la presa. ¡Vamos!
LA MADRE (Con calma.)
No, estamos bien aquÃ.
(Se sienta.)
MARTA