El malentendido
El malentendido El orden en el que nunca se reconoce a nadie.
MARÍA (Con la mirada extraviada.)
Me da igual, apenas la oigo a usted. Tengo el corazón desgarrado. Lo único que me importa es el hombre al que han matado ustedes.
MARTA (Con violencia.)
¡Cállese! No quiero volver a oír hablar de él, lo odio. Ya no es nada para usted. Ha entrado en la casa amarga en la que el destierro es eterno. ¡El muy estúpido tiene ahora lo que quería! Se ha reunido con la que buscaba. Todo ha vuelto al orden. Comprenda que ni para él ni para nosotros, ni en la vida ni en la muerte, existe patria ni paz. (Con una risita de desprecio.) Porque no puede llamarse patria a esta tierra espesa y sin luz donde la gente sale a alimentar animales ciegos.
MARÍA (Llorosa.)
¡Oh!, Dios mío, no puedo soportar ese lenguaje. Él tampoco lo hubiera soportado. Era otra la patria adonde se dirigía.
MARTA (Ya en la puerta, volviéndose bruscamente.)