El primer hombre
El primer hombre —Está bien, viejo como yo; su hermano Pierre está preso.
—¿Por qué? —El dice que el sindicato. Pero yo creo que está con los árabes. —Y súbitamente inquieto—: Oye, ¿estás de acuerdo con los bandidos?
—No —dice Jacques—, los otros árabes sÃ, los bandidos no.
—Bueno, le dije a tu madre que los patrones muy duros. Era un disparate pero los bandidos no es posible.
—Claro —dice Jacques—. Pero hay que hacer algo por Pierrot.
—Bueno, diré a Daniel.
—¿Y Donat? —Era el boxeador empleado del gas.
—Murió. Un cáncer. Somos todos viejos.