El primer hombre
El primer hombre El pirulí era una gruesa y corta regla de madera roja, manchada de tinta, deformada por muescas y tajos, que el maestro había confiscado mucho tiempo atrás a un discípulo olvidado; el alumno la entregaba al maestro, que la recibía generalmente con aire socarrón y separando las piernas. El niño tenía que poner la cabeza entre las rodillas del maestro, quien, apretando los muslos, la sujetaba con fuerza. Y en las nalgas así expuestas, el señor Bernard asestaba, según fuese la ofensa, un número variable de buenos reglazos repartidos equitativamente en cada una de ellas. Las reacciones a este castigo eran diferentes según los alumnos. Unos se quejaban aun antes de recibir los golpes, y el maestro impávido observaba entonces que eran anticipados, otros se protegían ingenuamente las nalgas con las manos que el señor Bernard apartaba con un golpe negligente. Otros, bajo la quemadura de los reglazos, pataleaban ferozmente. Los había también, como Jacques, que soportaban los golpes sin soltar una palabra, temblando, y que volvían a su lugar tragando gruesas lágrimas. En general, sin embargo, este castigo era aceptado sin amargura, primero porque casi todos recibían golpes en sus casas y el correctivo les parecía un modo natural de educación, y después porque la equidad del maestro era absoluta, se sabía de antemano qué infracciones, siempre las mismas, acarreaban la ceremonia expiatoria, y todos los que franqueaban el límite de las acciones que sólo merecían una mala nota sabían lo que arriesgaban, y que la sentencia se aplicaba tanto a los primeros como a los últimos, con una equidad entusiasta. Jacques, a quien evidentemente el señor Bernard quería mucho, pasaba por ello como los demás, e incluso pasó por ello al día siguiente de que el maestro le manifestara públicamente su preferencia. Un día que Jacques había pasado al frente y, habiendo respondido bien, el señor Bernard le acarició la mejilla y una voz en la sala murmuró: «Enchufado», el señor Bernard lo estrechó y dijo con cierta gravedad: