El primer hombre
El primer hombre Durante un mes, todos los dÃas después de clase, el maestro se quedaba dos horas con los cuatro niños y los hacÃa estudiar. Jacques volvÃa por la noche fatigado y a la vez excitado, y con los deberes por hacer. La abuela lo miraba con una mezcla de tristeza y de orgullo.
—Tiene una buena cabeza —decÃa Ernest, convencido, dándose puñetazos en el cráneo.
—Sà —decÃa la abuela—. ¿Pero qué va a ser de nosotros?
Una noche tuvo un sobresalto:
—¿Y su primera comunión?