El primer hombre

El primer hombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Se han quedado con usted?

—No. No quiso oír hablar más de Argelia. Vive en Marsella, en un apartamento moderno… Mi madre me escribe que da vueltas por su cuarto.

—¿Y usted?

—Oh, yo me quedo hasta el fin. Ocurra lo que ocurra, aquí me quedo. A mi familia la he mandado a Argel y aquí reventaré. En París esto no lo entienden. Salvo nosotros, ¿sabe quiénes son los únicos capaces de entender?

—Los árabes.

—Justo. Estamos hechos para entendernos. Tan estúpidos y brutos como nosotros, pero la misma sangre de hombre. Todavía vamos a matarnos un poco, a cortarnos los cojones y a torturarnos una pizca. Y después empezaremos a vivir de nuevo entre hombres. El país así lo quiere. ¿Un anisete?

—Ligero —dijo Jacques.

Poco después salieron, Jacques le preguntó si quedaba en el país alguien que hubiera podido conocer a sus padres. No, según Veillard, aparte del viejo médico que lo había traído al mundo y que vivía retirado en Solferino, no quedaba nadie. La propiedad de Saint-Apôtre había cambiado dos veces de mano, en las dos guerras habían muerto muchos obreros árabes, habían nacido muchos otros.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker