El primer hombre
El primer hombre SÃ, durante años detestó aquello, e incluso más tarde, siendo ya un hombre, y salvo que enfermara gravemente, no se decidÃa a recostarse después del almuerzo, en las horas de gran calor. Cuando a pesar de ello se dormÃa, se despertaba sintiéndose mal y con náuseas. Sólo desde hacÃa poco, desde que sufrÃa de insomnio, podÃa dormir una media hora durante el dÃa y despertarse repuesto y alerta. A benidor…