El primer hombre
El primer hombre —¿Se parecÃa a mÃ?
—SÃ, era tu vivo retrato. TenÃa los ojos claros. Y la frente como tú.
—¿En qué año nació?
—No sé. Yo tenÃa cuatro años más que él.
—¿Y tú, en que año?
—No sé. Mira el libro de familia.
Jacques fue al dormitorio, abrió el armario. Entre las toallas, en el estante superior, estaba el libro de familia, el carnet de la pensión militar y algunos viejos papeles redactados en español. Volvió con los documentos.
—HabÃa nacido en 1885 y tú en 1882. Tú tenÃas tres años más que él.
—¡Ah! Yo creÃa que eran cuatro. Hace mucho tiempo.
—Me dijiste que habÃa perdido muy pronto a su padre y a su madre y que sus hermanos lo metieron en el orfanato.
—SÃ. Su hermana también.
—¿Sus padres tenÃan una finca?
—SÃ. Eran alsacianos.
—En Ouled-Fayet.
—SÃ. Y nosotros en Cheraga. Está muy cerca.
—¿A qué edad perdió a sus padres?
—No sé. Bueno, era pequeño. Su hermana lo abandonó. Eso no está bien. El no querÃa verlos más.