El verano
El verano Por muchas razones que tienen que ver tanto con la economÃa como con la metafÃsica, se puede afirmar que el estilo oranés, si es que existe, se ilustra con fuerza y claridad en el singular edificio llamado Casa del Colono. Oran no carece de monumentos. La ciudad tiene su nómina de mariscales del Imperio, ministros y benefactores locales. Se los encuentra uno en placitas polvorientas, resignados lo mismo a la lluvia que al sol, también ellos convertidos en piedra y aburrimiento. Sin embargo, representan aportes exteriores. Son las lamentables marcas de la civilización en esta feliz barbarie.