Escritos libertarios
Escritos libertarios Con la pluma, con la palabra y con la acción, Camus aportó un apoyo decidido y constante a esa mitad de España que, exiliada, combatiente y mártir, se empeñaba en alterar el orden de las cosas reivindicando su inalienable derecho a la libertad y al retorno. Siempre que le pedían ayuda no se lo pensaba dos veces, como si fuera de suyo. Amaba profundamente a esa España rebelde y quijotesca, cuya singular historia conocía bien. Para Camus, que sentía la misma aversión por el «nihilismo burgués» que por el «socialismo cesáreo», España era una comunidad geográfica especial, pero también un espacio mental donde se había encarnado lo posible, diez años antes, en una experiencia única de socialismo libertario ferozmente combatido por la derecha y por la izquierda.
Según los libertarios españoles que lo frecuentaban de bastante cerca en aquellos años de la posguerra, ese amor de Camus por España era evidente. Fernando Gómez Peláez, entonces director de Solidaridad Obrera, semanario de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), decía: