La peste
La peste —¿En qué podrÃa serles útil?
—Pues —dijo Tarrou, alargando la mano a su vaso, sin apresurarse—, en nuestros equipos sanitarios.
Rambert volvió a tomar aquel aire de reflexión obstinada que le era habitual y volvió a subirse al taburete.
—¿No le parecen a usted útiles esos equipos? —dijo Tarrou, que acababa de beber y miraba a Rambert atentamente.
—Muy útiles —dijo Rambert, y bebió él también.
Rieux observó que le temblaba la mano y pensó que decididamente estaba borracho.